12.12.2008

El amor y el instinto se me figuran cada vez más irreconciliables. El romance que seduce al impulso, a la personalidad del cuerpo, no se puede conciliar con el ánimo sereno del amor. Es que son naturalezas antagónicas, no una dicotomía, hablamos de sustanciales diferencias que residen específicamente en la raíz. Una es una flor de solo tres días y la otra es un viejo árbol que llega a ser eterno que crece entre generación y generaciones. A simple vista la elección es inútil, quién no pretendería trascender lo inverosímil y ser eterno divinizando un sentimiento. Pero Nietzsche hablo de “divinizar un instinto en lugar de castrarlo” y mí querido amante de la sabiduría tengo que decirte que fracaso enervando mis sensaciones. Encierro las secuencias en un cuarto con luz tenue, roja y desnudo la piel, retiro la sangre que me sobra y la guardo en un papel que algún cuerpo con nombre escribirá. Con nombre, no importa cuál, si me gusta porque la emotividad posee reminiscencias del pasado o le temo porque se percibe una brisa diferente. Debe ser libre, el roce de los cuerpos no puede perecer.
Ahora me polarizo en la adhesión, la cohesión y la atracción, sintetizando amor. Y disfruto de la calma de la risa en silencio, en tu silencio que es más profundo más atroz.
Silencio a mi mente, la domas con tu brisa y despacio caen los muros y la resistencia se disuelve como barcos en la frontera de un delicado límite que se quiebra y define.
Seguiré buscando el camino para coexistir en la sensación y el sentimiento. Esa será mi eternidad.-

Texto leído en "Elebar" junto al "Club de los Noctámbulos"

4 comentarios:

Mercedes Garrido dijo...

Yane como andas??? Me gusta lo q mandas siempre!

beso!

Charly dijo...

muy lindo Yan, te quiero mucho y estoy orgulloso de vos

Anónimo dijo...

Grosaaaaa, como haces para poder describir todas las realidades de la vida?, eso es un don Duimich, genial, logras una cosa imposible hacerme pensar, jaja, no la verdad que me gusto mucho y sos mi guru en la literatura.
Pd:Esperando ansiosa por el siguiente.
Dan.

Marcelo Daniel dijo...

Paso y dejo mi firma. Es más un mimo para el alma que un comentario sobre el escrito publicado, pero acá estoy.

Un beso.